The Alphabet Killer (2008)

Siguiendo con el tema de la esquizofrenia, parece ser que este fin de semana me embarqué en un loquero donde sólo pasaban películas malas y con enfermedades mentales. Buenísimo, lo que el medico me recomendó.


The Alphabet Killer plantea: Esquizofrenia vs. Realidad, ¿qué es cierto y que no?


La historia, basada en hechos reales, se centra en el personaje de la detective Megan Paige (Eliza Dushku) un poco desquiciadamente obsesiva por un asesinato de una pequeña niña, blonda ella.


La detective se da cuenta como coinciden las letras del apellido y nombre de las victima con el pueblo donde la dejan. Es ahí donde se obsesiona, hasta que empieza a tener visiones variadas con esta criatura que le pide ayuda desde el más allá.


Obviamente, todo esto arruina su vida, su carrera y su futuro matrimonio con otro agente de la policía. Ella en un rapto de “No aguanto más a este cuco que me viene a ver” se corta las venas (y las penas también), queriendo así terminar con esto.


La película con el típico cartelito de “meses después” se sitúa en la nueva vida de la ya no agente de la policía, solo una cuasi “cadete” que esta en la comisaría para ayudar en el papeleo. De repente, hay otro asesinato, ella se impresiona. El ex novio comanda la investigación y deja que ella entre a participar, un gran error.


¡Elementalmente mi querido Watson! Megan vuelve a freakear, pero esta vez se ve con un grupo de locos, obsesivos ellos también, por cosas exactas: los cálculos, las estadísticas.


Su obsesión crece más que antes, hace un cálculo puntual que solamente el 2% de la población tiene una posibilidad de 1 en 1400 de ser una posible victima del serial killer. La historia se vuelve a repetir, pero ahora, cerca del clero todo se mezcla sin encontrarse un culpable.


Los espacios donde se manejan, son casas lúgubres, sin mucha iluminación, condenadas por la muerte. Sino otro espacio recurrente es la luminosa comisaría a donde todo pasa.


La iglesia, tomo un lugar bastante polémico en esta historia, albergando al asesino sin saber de su “Prontuario”.


El homicida, se vuelve protagonista casi al final de la película, donde la detective, totalmente del tomate ya, ve a las victimas por todos lados. Lo más absurdo de este film fue poner a otro actor muy conocido en un papel de poca relevancia, por que enseguida salta la ficha de quien tiene las manos sucias con sangre.


Todos los datos de la investigadora encajan… pero ¿se mezcla su realidad con la del mundo? Nadie lo sabe y tampoco se va a saber jamás quien fue este afamado asesino en serie que asecho en los 70's a los Estados Unidos.



Dirección: Rob Schmidt.
País: USA.

Interpretación: Eliza Dushku (Megan Paige), Cary Elwes (capitán Kenneth Shine), Tim Hutton (Richard Ledge), Tom Malloy (detective Stephen Harper).

Guión: Tom Malloy.
Producción: Aimee Schoof, Isen Robbins, Russ Terlecki y Tom Malloy


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