Es sin duda la película más cruel que vi en mi vida. Fue como un momento prolongado de cuando a Dorothy se le va el globo… o cuando Chatran (el gato) se mete en una caja en la inmensidad del río... así de sufrido, así que voy a escribir lo que pueda.

Chico conoce a chica, chico se enamora… chica…no.

Wow, que resumido, pero no es tan así, es algo más complejo. Tom (Joseph Gordon-Levitt, una mini versión de Heath Ledger ) tiene una aburrida vida donde su trabajo se centra en escribir tarjetas, un buen día conoce a la nueva secretaria de su jefe, Summer (Zooey Deschanel) . Lo atraviesa una flecha y ¡TAC! El amor se produce.

Toda esta crueldad da momentos de sonrisas, su montaje ecléctico y propuesto para saltar en el tiempo sin problemas. No molesta, no hace nada, solo va creando un clima, angustioso porque… uno nota que Tom se esfuerza por salvar algo que ella no. Mejor dicho, por darse cuenta que ella esta tan enamorada de él pero el trauma de “los padres divorciados” la lleva a la nada misma, solamente quererse a sí misma.

Entonces, tenemos un montaje rápido y con ritmo, a veces, por esto se suceden cosas con estilo propio del videoclip. Tengamos en cuenta que Marc Webb es director de videos y en este film se le nota mucho.

De una extraña forma algunos sucesos están plagados de connotaciones un tanto nerds.
Ver en un reflejo de un auto a Han Solo, no es normal. Los guiños con el espectador siguen; como por ejemplo cuando el protagonista mira a cámara, dandole no solo más cercanía sino que traspasando esa barrera que es la pantalla haciéndonos, de alguna manera, participes de su vida. Tom sabe que estamos ahí.

Lo que me llamo la atención es que, en la mitad de la película, en la mitad del amor, en la mitad del regodeo hay un ¿musical? Bailan todos en una coreografía con una linda canción, pero esto no termina acá: hay un pájaro animado y totalmente celeste… (¿Twitter? Me pregunte cuando lo vi).

No se si es una buena película, o por medio de un montaje muy bueno son pequeños videos de una vida conyugal nefasta.

Para destacar es la BSO, IMPECABLE.
No me puedo quejar de eso, porque durante toda la película escuche solo buenas canciones.

Quizás no tiene grandes actuaciones, Joseph-Gordon Levitt está muy bien en su papel, pero ella fluctúa entre una chica callada e inteligente con una sin corazón pero bastante tonta. Su descripción es algo parecida a Amelie (inigualable). Hay partes muy parecidas a la película de nuestra amiga francesa; la historia, como está planteada, esa presentación de Summer como alguien que cuando toca algo le da buena suerte. Pero Amelie termina bien, 500 days of Summer termina mal, o como el espectador no quisiera y ni siquiera los protagonistas.

¿Quizás fue una suerte de decepción? Ojo, rescatemos que es una nueva mirada sobre el amor, siempre todas terminan con final feliz y este film no es que acabe mal, sino que es lo que no queríamos, aunque Tom nunca deja de tener en su mente el pensamiento de la predestinación.

Hay un momento en que la verdad surge… pero ya es demasiado tarde.

Si están enamorados, no la vean.



Originalmente publicada el 1/11/09 y republicada el 23/11/09



Bueno, acá esta la gran promesa "Alice in Wonderland". ¿Tim Burton hará que sonrriamos? No sé muy bie todavía, no dudo en lo más mínimo de el, pero es algo muy jugado. Espero que salga bien.
Por alguna extraña razón, un domingo a la tarde me puse a ver una película, un breve descanso después de estudiar historia del arte.

Pathology fue lo que elegí, una decisión incorrecta, desacertada.

La mano viene así: Tobby (Milo Ventimiglia) es introducido al hospital de la ciudad, como siempre están los estereotipos, el tontito amiguero, el loquito desquiciado, la que es más fácil que ganar algo en una tapita de coca-cola. En este sanatorio, todos estos muchachos están haciendo la residencia en la morgue, de la cual tienen total acceso. Tobby, con su novia de high-class (interprestada por Alissa Milano) y todos sus conocimientos se encuentra con cinco personajes que lo acopañaran en esta loca aventura de adrenalina. Estos doctorcitos lo llevaran por el mal
camino, que desembocara en un juego macabro que consiste matar a una persona y que los otros cuatro adivinen como. Uf! Pero que divertido che…

La verdad, una idea basada de alguna manera en lo que hacían dos enfermeras (Gwen Graham y Cathy Wood) mientras que jugaban a palabras cruzadas y mataban a ancianos en un hospital, pero estas de verdad. Nada original la visión que tuvo Marc Schoelermann sobre este tema.

No obstante, con este argumento todo empeora cuando vemos las actuaciones. La que hace de loca es una reventada muy reventada, y el que hace de desquiciado está ya muy fuera de su eje, el problema es que todos los personajes están en una calentura tan grande que en sus actuaciones se nota mucho, pero con cualquier, sea hombre, mujer, pato, reptil, no importa su procedencia.

Digamos que la dirección no le aporta algo al guión en cuanto a los planos, son todos muy básicos al principio hay una leve intervención con una cámara con poca cadencia, pero tampoco es para decir “ah, mira como le puso ganas al film”.

Hay problemas graves, por ejemplo: el montaje es paupérrimo. Sepamos que cada vez que una película no hay con que remontarla, siempre ponen escenas de sexo explicitas a más no podes (casi poniendo la cámara en algún útero). Esto pasa todo el tiempo, sin ningún motivo. Para colmo, a Milo Ventimiglia le tenemos que ver el trasero no sólo una vez sino algo así como cinco, muy poco entretenido tanto para la visual de una mujer como de un hombre.

No obstante hay muchos pechos, pechos y más pechitos.

En resumen; esto es como una bandita de médicos forenses calentones, precoces y un poco siniestros. No hay nada extraordinario para decir, porque simplemente no es una película que se resalte del resto.

Entonces, después de todo, me pregunto: ¿Porqué la vi? Si es como una patada en la frente.





¿Qué onda con esta película? Por lo que leí se estrena en la Argentina el 10 de diciembre, pero la gente esta muy entusiasmada con ella.
Vuelve el recurso Blair Witch! Pero bueno, no con una bruja, sino con unos fantasmitas. Esto me hace acordar a una gran film que me trauma desde chica "ente" se llamaba, alguien lo recuerda?
Parece que los que hicieron "paranormal activity" también.
En USA arraso con la taquilla.

Jeniffer’s Body salió de la cabeza de Diablo Cody, la guionista de Juno. El problema reside en lo siguiente: se descubrió la verdad, Juno le salió de casualidad.


Ya explayada esta cuestión pasare a dar mis pequeños fundamentos de por qué esta historia está narrada y pegada con hilos de caramelo que siempre están a punto de quebrarse. Esta todo más que bien con explorar la adolescencia adorable de pequeñas mujeres cínicas y nerds, pero… una está bien, dos no. La misma estructura; una freak que tiene una mejor amiga (carne y uña como se diría) muy top, muy fashion (Diablo, hace algo que no sea parecido a Juno).


El esquema es este: Una banda va a tocar al pueblo donde esta Needy (Amanda Seyfried) y Jennifer (Megan Fox), dos mejores amigas; obviamente una es la antítesis de la otra. Rubia vs morocha, tonta vs inteligente, uf… cuantos clichés, no voy a seguir por que la idea se entendió. El tema es que ellas van a ver a la banda, muy groopie Jen, después de un incendio en ese bar donde estaban se va con los muchachitos músicos y dejan a Needy sola.


¿Qué paso con Jen? Bueno, ahora come carne humana, sino se empieza a considerar fea y como dice “me siento una chica normal”. Ver a Megan Fox decir esto es un tanto paradójico, ya que si notamos las primeras veces en la gran pantalla cuando salió era una chica normal, ahora es un monstruo seductor y aprieta braguetas, bien, ¿no?


A ver, si haces de tarada y en tu vida real no sos muy viva que digamos… te va a salir bien ese papel, pero una tiene ilusiones que se las pinchas como un globo rojo.


Por alguna extraña razón, no sólo falla el guión (jajajaja, dije ¿guión?... nah, una junta de papeles) sino también la dirección. La señora Karyn Kusama tira unos planos que la gente se ve pequeñita, casi como hormigas. Está bien intentar crear un estilo, pero… por favor, basta de las panorámicas.


Tenemos a Megan Fox que ya en “Trasformers” le vimos hasta el útero, acá se cumple otra fantasía masculina: Si… ¡hay besos entre chicas! Caemos nuevamente en el foso de la mediocridad. Tengamos en cuenta que no vamos a salir más de ahí.


Jennifer’s Body, como se pudo apreciar me cayó muy mal, no solo por desilusionarme al ver que a Diablo Coby le salió muy bien Juno, pero en esta película no hace nada por explorar la vida de una queenie teen diabólica con su super amiga anteojuda. Que la verdad sólo existe porque está en wikipedia y que las bandas emergentes hacen pactos con el diablo para ganar fama.


Esta película no la pega ni con las peleas en las cuales en un momento falta que aparezca Jet Lee, sino que pensé que a Megan Fox la iban a enaltecer en la actuación, en algo que no sea mostrar su cuerpo. Ya que me esperaba diálogos muy inteligentes que acá están corrompidos por algún tipo de idiotez donde están sumergidas sus protagonistas.


Igualmente para no cerrar echándole la culpa sólo a la guionista, tengamos en cuenta que la señora que dirige esta película, dirigió también en su pasado Aeon Flux, una película que la hizo pure en menos de una hora y media. ¡Para tener en cuenta!