“La mejor película de terror del año” así se presentaba “Paranormal Activity”, les comento que si esto es así, estamos todos muy fregados. Igualmente tengamos en cuenta que este año no hubo grandes películas del genero que nos puedan deslumbrar. La historia se desarrolla mediante un falso documental filmado por Micah (Micah Sloat) (que justamente no canta), el prometido de Katie (Katie Featherstone).

Expliquemos algo: no es una gran joya del cine del terror, seguramente en unos años a todos se les olvida. Otra cosa a tener en cuenta es que en esta versión, porque hay una anterior del 2007, interviene nuestro fanático del cine, el señor: Steven Splielberg.

Si, como lo leyeron, esta película se estreno en realidad en el 2007, El señor S. la vio y se ilumino. Solamente retoco cosas mínimas, pero que si uno hace una comparación de la de este año queda muchísimo mejor parada que la otra. Para darse cuenta cual es cual, la diferencia viene en el color del documental; el del 2007 es verde cuando hacen la toma de nightshot y en el 2009, que se puede ver en el cine, es azul.

Vayamos a la historia: Kitie y Micah, una joven pareja que vive en una casa grande para albergar un montón de hijitos en su futuro, se mudaron no hace tanto pero últimamente empezaron a escuchar ruidos que no saben de a donde provienen. Ella confiesa que desde pequeña es propensa a ser perseguida por espíritus y si… así fue.

Un fantasma (y no el escritor) todas las noches provoca ruidos e incognitas a esta joven pareja que llega a recurrir a un señor que es psíquico, este huye despavorido dándole rápidamente el teléfono de un demonologo, así nos enteramos que la “cosa” ya estaba bastante podrida.

Los personajes también tienen que seguir con sus vidas: ella estudia o trata de estudiar mientras que se patea las ojeras, ya que no puede dormir hace muchas noches y su esposo/prometido pierde plata por internet. Esos malestares se agrandan, se magnifican con el clima enrarecido de la casa.

Toda la película tiene una seña particular: el machismo de Micah lo ciega y hace perderle varias veces le hilo de la situación. El piensa que no es un hombre sino que un superhéroe o algún ghostbuster que va a aplacar a la bestia que vive en su hogar, simplemente queda como un arrogante que no puede lidiar no solo con lo que vive sino con las opiniones de su mujer, que le aconseja bien, pero él hace lo contrario. Si, la culpa es de el por las situaciones que se desarrollan después de jugar un jueguito bastante complicado que necesita un tablero y todo el abecedario y los números.

Los protagonistas viven en la casa donde estan con el mismísimo espíritu de alguien que aparentemente en vida fue bastante malo y gustaba arrancar a las mujeres ajenas de sus camas.

Parece ser que los espectadores se sienten a gusto pensando que a ellos también les podría pasar... Ese es el secreto de tanto éxito.

Que universos retorcidos que crea Selick, demasiado para la mente de los niños y tolerable para los grandes.

… Coraline es una niña bastante curiosa, no es la excepción a los infantes. Con su impermeable amarillo recorre un camino y una ramita le indica donde hay un pozo con agua. Se para y escucha ruidos, es ahí donde se produce un gran encuentro. Coraline conoce a su contrafigura el que le regalara después de un par de horas una pequeña muñeca igual a ella, esta será la llave para entrar a un mundo de fantasías, por una pequeña puertita.

La dualidad de la película se ve no solo cuando recién comienza: le dicen un nombre que no es “Caroline” y ella los corrige, es algo que se repite varias veces. Pero en si esta película nos embriaga con el desdoblamiento en un mundo paralelo donde sus padres, en ese lugar de ojos tiene botones y son muy atentos aunque esconden un oscuro secreto.


Animada en Stop-motion, esta es su tercer creación mal clasificada como toda las anteriores; señores esto no es “para niños”. Aunque quizás Selick propone un dulce despertar al horror con este film que puede ser bastante perturbador, pero para pequeños que van a la casa de los tíos sin sus padres no esta tan bueno.

Tiene una buena presentación de personajes; sus padres la descuidan y son maniáticos del trabajo, sus vecinos son los más locos encabezado por dos viejas solteronas que embalsaman todos sus perritos y un viejo acróbata, sin ningún problema se desarrolla todo con una exquisita dirección.

La clave será su amigo molesto que tiene un pequeño gato negro.

Esta muy bien adaptada de la creación de Neil Gaiman y con los toques personales de su director que cada año que saca una película renueva la imaginación de todos con su perspectiva para filmar y llevar a cabo sus ideas.

Es lejos lo mejor del año en cuanto animación aunque cuando llega al final decae un poco, pero no es para alarmarse por que la película es muy buena. Más para grandes que chicos.

Y a descubrir nuevos universos con Selick…