El mundo y la tecnología, va a tener un eterno romance. Nuestro lazo más fuerte es con el increíble y mágico mundo de internet, donde se encuentra básicamente de todo. Muchas veces nuestra imaginación hace estragos: por las noticias, la vida misma, sabemos que como hay gente buena, hay otra que no lo es tanto y desde hace décadas queremos saber de ellos.

Desde el siglo anterior fantaseamos con que existe algo llamado Snuff, películas donde se ven como matan a alguien. Un acto terrorífico para la cámara.

The Den se aventura a contarnos algo de ese mundo, donde cualquier mortal puede ser presa de la peor pesadilla. Una estudiante (Elizabeth), que usa el videochat para hacer un estudio sociológico, se topa con un aberrante crimen que sus ojos no pueden creer. Algunos de sus amigos simplemente no le dan importancia, le dicen que es un FAKE y que cayó en la trampa, pero ella se niega a creerlo.

Los gritos, los golpes y la muerte la marca a fuego y su vida empieza a cambiar. De un día para el otro ella es el nuevo objetivo.

Hace mucho que no me disponía a ver una película Coreana. En un momento me parecían aburridas, con un desarrollo lento, acostumbrada a las porquerías usuales que vemos todos. La bajé, sin ánimos de nada y cuando vi gente de ojitos rasgados… dije “uy, embole, pero ya la bajé”. Después de todas estas decisiones mentales, me acomodé para verla.

Ahí estábamos, ella y yo, empezando nuestro romance. Me sorprendí gratamente y no me defraudo. Tuvo momento épicos donde la maldad del antogista no paraba de crecer. Era como cuando en una coca light pones un mentos, igual de efervescente y explosivo.

Hide & Seek muestra una realidad que no vemos. Danza en un oscuro e inquietante rumor: hay gente que entra a tu departamento y se lo hace propio. Como si tu casa no fuera tuya, fuera de ese otro que entro y se quedó con tus muebles, tu ropa, con todo lo que tenías adentro, hasta el perro.